martes, 28 de abril de 2015

MIENTRAS MUERO

                                          Eduardo Naranjo,"Retrato de viejo anónimo", 1978.



Me golpea hasta tocar los huesos.
El dolor baja como hilo prendido
de vinagre y poesía
haciendo de mí,
un cuerpo roto de excrementos permanentes.

Lloro de orgullo,
mientras es confundido el color verde y azul
de las orugas.
El hombre parece haber muerto
en fórmulas de falso saludo,
¿y quién soy yo?
Me repito mientras muero.

Todavía conservo la vitrina donde agonizo.
Para ganarse el respeto de la muerte
se han de comer buitres a diario.

Apenas conservo tres pares de libros
donde quedan guardados
los continuos pulsos que pudrían nuestro espacio.

Confundiste la flor de almendro
con el moho de las cloacas.

No te lo reprocho encanto,
pues los verdaderos poetas
crecen en la oscuridad del barro,
al menos,

eso es lo que cuentan.


Pilar Molina.

lunes, 20 de abril de 2015

CUANDO MANOS, O VOCES.

                         Enigmático. Colección A. Cahan. New York. USA. Obra de Joan Ponç.





Esta misma mañana
percibí de cerca
el suave balanceo
de una flor envenenada.

“La jodida musa”,
fiel al paseo matutino sobre mí,
levantó su delirante ramo
hasta el fondo de una vida sin anécdotas.

¿Sirve el mortal a una patria que llora?

Los días acechan sobre cuerpos tímidos
que artos de cantar con espadas
entre los dientes,
se abandonan en inesperadas
llamas de odio, esas que fingen
ser sonrisa en lo alto de sus manos.

De metales y miradas está hecha
la sangre del corazón.
Así es,

el sonido que golpea.

Pilar Molina.

miércoles, 8 de abril de 2015

POR DETRÁS DE LAS CALLES

                              Salvador Dalí, "The Ecumenical Council", 1960. Salvador Dalí Museum.


Dormías…

Cada gesto tuyo
convoca una imagen incierta.
Sorprendes a la historia misma
como si fueras capaz de predecir
la fecha exacta en que dos sombras
inclinan su reflejo.

Ante extraños placeres
que ahora sobreviven,
el curso definido
de lo que un día mezclamos
reinventa de nuevo este diario
hecho de pequeños paréntesis.

Y sé,
que abordamos de frente
la atónita forma de cuidar un extravío
a pesar del olor a lluvia
sobre uralitas y viejos invernaderos.

Yo me pregunto entonces,
si acuerdo y despiste
pueden darse por víctimas
o sin embargo,
vivirse a través de cuerpos invisibles
ante el lento amanecer
de este amor que me provoca.


Debiera despertarte…


Pilar Molina.