lunes, 30 de noviembre de 2015

IMPACIENTE

                                          Cristina Ramos Armiñana, "Picasso (copia)".




Mañana te besaré los ojos,
impaciente,
como hiciera ayer.

Delante de mí, habrá un camino plagado
de sonrisas y cuentas pendientes.
Tu voz nacerá de nuevo
para recrearse ante la palabra cierta
a modo de pequeño tributo
por cada lágrima que permaneció en el aire.

Brotaron bajo mis pies
repentinas formas de entender lo nuestro
como si todo hubiese estado en su lugar
antes de ser mundo y destino.

Me acuno hasta quedarnos dormidos,
dentro de ese mismo sueño te enseñaré
la misma sangre que habla de ti,
de la luz que besa por nosotros
cada vez que nos quedamos a oscuras.

Mañana me besarás los ojos,
impaciente,

como hicieras ayer.

Pilar Molina.



Gracias a Cris por dejarme uno de sus cuadros para mi poema.

sábado, 21 de noviembre de 2015

YO TAMBIÉN

                       Paul Cezanne "Portrait of Gustave Geffroy, 1895. Colección privada, París.




Hay poetas que malviven en pisos de treinta metros,
algunos tienen perro y otros no,
dependiendo del grado
de soledad que ofrezca su calendario.
La mayoría fueron jóvenes incomprendidos,
víctimas de lunes que se llevan por dentro.
-Nada deja peor sabor de boca
que un desengaño a los dieciséis-.

Manuel, nuestro poeta de hoy, observa con detenimiento
al jubilado que cada mañana compra el periódico
en el quiosco de la esquina.
Al buenazo de Tomás, el carnicero,
a Rebeca, Dolores y María, las simpáticas fruteras
de la Plaza Mayor. Los estudia, para después,
colocar sus vidas en el fondo de un verso, ellos no lo saben,
ni siquiera se imaginan que serán los únicos protagonistas.
Interesante, ¿no creéis?

Su poema no quiere hablar solo de amores, o nucas, o espaldas,
su poema quiere contar historias sobre lugares que existen.
Historias de mujeres y hombres que levantan el ánimo
a pesar de los malos tragos que depara la vida.
Solo quería formar parte, a su manera,
de ese pequeño mundo de frases hechas
y saludos por rutina.


Yo sé, que los poetas mienten a diario,
pero también sé, -palabra de incansable lectora-
que nos enseñan la forma más cotidiana

de cómo descubrir un paraíso.


Pilar Molina.

martes, 10 de noviembre de 2015

EL ÚLTIMO VERSO

                                            Amedeo Modigliani, "Nu couché", 1917.


Me recuerdas que existo
al borrar la forma de tu sombra
con mis manos.

Todo puede llegar a sentirse
de un modo indiferente,
el frío impasible bajo los huesos,
la forma en que brota la hierba
tras una noche de escasa lluvia,
tú,
y el saludable hecho de temblar
si el ánimo se entretiene.

Hoy que chirrían los dientes,
intento sin éxito
convencer al mundo
de un propósito extraño.
Cada uno de los espacios
que acompañan mi huida,
desprenden con sumo cuidado
ese olor a brea
tan característico en ti.

Contempla ya de cerca
el inevitable esfuerzo
que me precede,
no soy tan distinto
al loco aquel que entregó su cordura

bajo el sonido del último verso.

Pilar Molina.