martes, 14 de junio de 2016

DONDE LA INOCENCIA HABITA

 
                                                                    EVAROWSE


“Una mañana, decidido a todo, la tomé fuertemente de la muñeca y la miré cara a cara”.      
                                                                                                  Pablo Neruda
                                                                                        


Paula tiene quince años.

Cuando baja del tren
ya no hay luz en los vagones,
- ruego os acerquéis
para observarla-.
Ciertamente es una historia,
su sonido es real,
solo ella puede soportar
la incoherencia de los espinos.

Paula tiene quince años.

Congela su reflejo
tras el borde de un cristal,
estas manos sucias
le hacen imposible
mirarse de nuevo.
Soy solo eso,
dolor entre sus piernas,
no conoce a nadie,
ni siquiera me toca.

Paula tiene quince años.

Respiro tras el cinturón,
no encuentro el punto exacto
entre su boca y mi caída.
Hay perfumes tan fuertes,
el sonido, una lágrima, su aliento.
Dolor y agonía…
Un deleite infernal
que parece milagroso.
Este hastío invitándome
a seguir profanando
su piel blanca y fría.

Paula tiene quince años.

Nada puede compararse,
soy testigo de su fuerza,
quiere defenderse,
¡pretende defenderse!
A menudo da la vida.

De mi propio vacío
cubro su sombra,
silueta sin voz
bajo párpados
de inocencia desnuda.
Imaginad ahora,
sus ojos estuvieron aquí.
Yo la sigo.

Paula tenía quince años
y una pequeña luna de papel

entre sus dedos…


Pilar Molina