lunes, 30 de mayo de 2016

LIBERTAD

                                                        "Libertad", Faye Hall.



                                                                         Soy eso. Soy pensamiento o noche contenida.
                                                                          Bajo tu piel un sueño no se marcha
                                                                           un paisaje de corzas suspendido.
                                                                                     Vicente Aleixandre



Tú que me conoces,
y conocerse es ser
entre esperanza y sosiego
un punto exacto bajo multitudes
de palomas tardías.
Esta mirada más allá de la piedra,
fragante y cálida y repentina
amanece despacio entre riberas,
contemplando la realidad
en la que pronto se apagarán
las voces del sueño.
Hasta que no quede nada,
hasta que el momento esperado
nos ataque por sorpresa,
hasta que poco a poco
la calma vuelva a vestirse
de parpadeo y rendición.
Al menos, alguna vez, seré
pensamiento o noche contenida.

Pilar Molina

martes, 10 de mayo de 2016

A FEDERICO




Romance de gigantes y estampas de oro.

Un grito osó levantar dos tijeras en cruz
mientras la muerte entraba y salía,
inocente,
como recién empujada
por aquellos campos amarillos.

Su nombre ya no llora, sus gritos
ya no visten las uvas de piel seca.

Debajo del olor a pólvora
hay una gota de sangre,
pero no de luna,
ni de mejilla, ni de moneda…
Hay una gota de sangre
en el hueco de su boca,
ella quisiera volver a cantar
entre verdes jaleos y tararas
llenas de perfume.

¡Mañanas de soneto y gacela!

Quiéreme viento, quiéreme palabra,
como él quiso a la luna,
al poeta de barba blanca,
al junco y al espino.

Quiéreme como él quiso a los olivares,
a la cruz de fuego, al pintor y la saeta.

Dos grandes mares
y un collar de perlas,
¿no habéis visto cómo
de resonante y profunda es su herida?

Este nombre nació salpicado de lunares,
¡este nombre que se repite una y mil veces
en el hueco de mis manos!

Federico, ¡ay Federico!,
háblame sobre la arena,
entre ramilletes y besos.
Háblame, poeta,
pronuncia mi nombre
y serás el cielo más alto
que habite en mi memoria.

Pilar Molina


sábado, 7 de mayo de 2016

QUE MAÑANA AL DESPERTAR

                                       Pablo Picasso, "El sueño", 1932. Colección Privada, Las Vegas.


Puede que aparezca a tu lado
en cualquier momento.

La primera piel enseña dulces maneras
de cómo entrar en un sueño,
hasta el polvo de las mariposas
se convierte sin querer
en justo alboroto.

Nuestro mundo se quedó sin ropa,
descalzo de colas y viento,
donde una vez quisimos inventar sonidos
a cambio de nada.

Te sentí tan dentro,
esa sonrisa superviviente
cuidó el compromiso de morirse poco a poco
sin que nadie,
a pesar de mis ganas,
se diese cuenta.

Tres canciones de Sabina
y un par de secretos
fueron motivo suficiente
para olvidarse del azul de las perlas.
La necesidad de verte
llena de aire

cada despedida…


Pilar Molina