martes, 12 de abril de 2016

LO CONTRARIO

Antonello de Messina, "Cristo muerto sostenido por un ángel", 1475-1476. Museo del Prado, Madrid.


Cerca de mi último recurso
puedo llegar a conocer
lo que altera la tranquilidad.

El ritual se hace presente
e intuyo en qué se basa
su más que ensayado esquema:
una larga serie de secuencias
hechas con las manos
que la vida nos dio
y que ahora rompes
con tan precipitado esmero.

Tras el sollozo absurdo
que evidencia la mañana,
intento rellenar sin éxito
los silencios que provocas,
huyo de lo que sé cierto
deteniéndome ante los esfuerzos
que consideras inútiles.

No ser nada o serlo todo,
ahí reside la diferencia.

La mentira consiste
en un diálogo continuo
con la derrota,
elige seguir vivo
o continuar en lo impoluto
de una soledad que desespera.

Pilar Molina