jueves, 28 de enero de 2016

LA RAZÓN PREDILECTA

                                                             Rafael Piedehierro




Empezar de cero continúa siendo la razón predilecta.

Ninguna otra caricia borra la huella
de tu cintura en mis manos.
¿De qué sirve entonces demorar el momento
si el vencedor nunca temió ser vencido?

A pie van las ganas de verte.
No hay excusas que hagan devorar
este silencio tan nuestro.

Como sirviente agradecido,
me inclino sin sonrisa
ante la historia de un límite anterior.

No existe la tempestad
entre raíces y rosales.

Miro hacia atrás,
dando a luz otra
forma de principio,
esperando no sentir
este miedo que me delata.

(Mientras hablamos,

voy despidiéndome del amarillo de tus ojos).

Pilar Molina.

lunes, 18 de enero de 2016

MUY RARAMENTE

                                  MaximilieLuce, "Mañana. Interior", 1858-1941. Nueva York.



A pocos metros de la madurez,
consumo mi sentido del ejemplo
al besar en voz baja
la humedad de estas paredes
que sin querer me rodean.

Retirado por los años, soy incapaz
de asistir a tu imagen obsesiva,
hablo conmigo mismo sin obtener
sonrisas vírgenes que apacigüen
el entrar de la mañana.

Por vez primera,
sujeto con cintas rosadas
un pequeño ramo de jacintos,
el verso se conmueve
ante tanta belleza,
pues con él, quedan escondidos
la juventud del beso

y el ímpetu de un nuevo asombro.

Pilar Molina.

sábado, 9 de enero de 2016

DONDE HABLAN LOS POETAS CUERDOS

                             Gustav Courbert "El desesperado", 1843-1845. Colección privada.



Recuerdo el sonido justo de sus pasos,
limpiaban mi costumbre
de guillotinas y salidas de emergencia.
Pienso que me hicieron más bien de lo debido,
¿quién dice que aquello no fuera poesía?
Así fue el agridulce plomo de nuestras manos,
una virtud casi mística convertida en primera vez.
A veces, o sin ellas,
el inconfundible sabor de su sexo
calmó sin prisa cada tímida torpeza, todo,
para no provocar el caos bajo mis dedos.
Le pienso a menudo sentado a un lado de la cama,
observando los últimos coletazos
de una jaula casi sublime.
Porque empezar fue como aprender en sí,
tuvimos que volver para no podernos,
aquella incertidumbre olía a cosas normales,
a historia recién contada, a hogar y techo.
Y queda bien que le recuerde.
Imaginad que un día despierto y
esta huída continuara intacta,
será curioso hacer las paces con el tiempo,
ambos somos inconformistas,
no paramos de pensar,
siempre obsesionados

por el lado más oscuro de los mapas.

Pilar Molina.

domingo, 3 de enero de 2016

SE ACOSTUMBRA A LOS RELOJES

                                Rober Campin "Santa Bárbara", 1438. Museo del Prado, Madrid.





Busco en la memoria
cada sonrisa tuya,
la forma tan única
con la que cuentas en mí.

Provoco aterrizajes de emergencia
a través de la luz
que no piensa, pero sí existe.
Días,
conversaciones,
manos, -tus manos-.

El mar en vuelo por diez gaviotas,
la ternura y ese encanto
entre arrullo y bohemia.

Pausas,
calles que dirijan a mañanas
de domingo;
quiero el significado de tu nombre,
de tu debilidad mientras me miras.

El tono, las voces
y los ecos cobran vida,
un abrazo permanente
empieza de nuevo…

Aprovecha que el tiempo no regresa,
-no quiere regresar si no respiras-
y cómo respiras y cuánto respiras,
y cuánto y cómo puedo llegar

a entendernos.


Pilar Molina.