miércoles, 26 de febrero de 2014

SÁBADOS POR LA MAÑANA

                             Retrato nocturno. LUCIEN FREUD. Colección particular, 1976-77.


Estamos solos,
podemos hacer el amor
sin miedo al enemigo.

No voy a leer poesía en la oscuridad,
intento seguir tu consejo,
aunque eso implique
abrir de piernas al pasado.

Mantén la calma,
estás demasiado ocupada
en las cosas que tienes que hacer
o hacerme.

La verdad es que el poeta
ha pensado de más,
le jode haberse enamorado
en la última pregunta.

¿Te gusta la música de fondo?

Creo que fallaron los propósitos.
No tengo un duro,
ni  susurro un estúpido “te quiero”
a la rubia que despierta en mi cama
los sábados por la mañana.

Ahora ya sabes cómo soy,
no tengo nada más que decirte.
Este poema trata de ti y de mí
de la sucia manera en que nos besamos.


jueves, 13 de febrero de 2014

SIGO ESTANDO

                              Desnudo acostado. AMEDEO MODIGLIANI.Col.Part. Milán. 1917.




Estamos solos,
podemos hacer el amor
sin miedo al enemigo.

No voy a leer poesía en la oscuridad,
intento seguir tu consejo
aunque eso implique
abrir de piernas al pasado.

Mantén la calma,
estás demasiado ocupada
en las cosas que tienes que hacer
o hacerme.

La verdad es que el poeta
ha pensado de más,
le jode haberse enamorado
en la última pregunta.

¿Te gusta la música de fondo?

Creo que fallaron los propósitos,
no tengo un duro
ni susurro estúpidos te quiero
a la rubia que despierta sobre mi sexo
los sábados por la mañana.

Ahora ya sabes cómo soy,
no tengo nada más que decirte,
este poema habla de ti y de mí
de la sucia manera en que nos besamos.

Pilar Molina






jueves, 6 de febrero de 2014

AÑO 36

                          Francisco de Goya, "El Tres de Mayo", 1813-1814. Museo del Prado,Madrid.

                                                                A las víctimas de la guerra civil española.



                                                                        “…y de la misma madera tu pensamiento y mi frente,
                                                                        tu corazón y mi sangre, tu dolor y mis laureles.
                                                                        Antemuro de la nada esta vida me parece.”
                                                                                              Miguel Hernández



Profundo y sangrante
viste el amanecer sin rostro.
Fosas sin nombre
acunan el colmo del desvarío,
escoltando encinas
huérfanas de plomo y olvido.

El preso fue amamantado en túneles de tragedia,
sus enemigos, vestidos con sal y hierro,
se confundían entre las hábiles navajas
de ignorantes lunáticos.

Maniatados, humillados, torturados,
uno a uno, sin prisa.
Los caminos y el hambre
fueron testigos de albas sin esperanza
donde muchos,
no lograron esquivar los cadáveres.

Fusiles sin respeto llenaron las paredes
con sangre de inocentes.
Necesitaría escuchar los primeros compases
de aquella denigrante carnicería,
solo así podré unirme a la piel y “las trece rosas”,
solo así podre,

custodiar su recuerdo.

Pilar Molina