martes, 13 de octubre de 2015

INNUMERABLES PECADOS

                                    Rafael Canogar, "Personaje nº 12", 1962, Colección del autor.


Apenas un segundo después
de mi último poema,
puedo encontrar el verdadero significado
a tus innumerables pecados.

Invento un falso discurso
cuyo título no se encuentra
en los mapas.
Nunca supiste ver
la espuela de mi dócil apetito.

En los ojos se esconde
el verde presentimiento
de puertas y ventanas,
recuerda que solo el aire inmóvil
puede sujetar este silencioso fuego.

Intento esculpir cipreses
en el ángulo de tus labios.
Mi mano siempre vivaz,
procura romper la noche contra el día,
hasta cubrir nuestras lanzas
con el llanto de torpes calaveras.

¡Qué sencilla es la muerte
cuando te encuentras adormecido por la vida!

No podré contener la sangre y su latido,
el gélido fierro de la horca
oprime irremediable mi garganta.

Pilar Molina.