jueves, 11 de septiembre de 2014

POR ENCIMA DE LA VIDA


                 Gustav Courbert, "The Beautiful Irish Girl", 1865. Nationalmuseum Stockholm.


Te quiero así,
con el aroma del trigo
enroscado en tu cintura,
libre y defendida por mil vientos
que eternos permanecen.

Cielo y razón,
al igual que la muerte misma,
te reclaman gritan y envenenan,
como una gracia florentina
empapada de miedo o amor.

Porque eres luz en noche caída,
yo esculpiré tu cuerpo
sin cataclismos ni ausencias,
pensando en esa verdad
que de pronto,
es clavada en mi pecho
con filo de espada.

De pasión ando servido,
de ganas y abrazo
se vestirán las amapolas,
no temas a menudo corazón,
pues tengo el firme propósito
de quererte más,

recreándome en los límites de tu sonrisa.


Pilar Molina