lunes, 9 de junio de 2014

QUISIERA IMAGINARTE

                                           L. Freud. Mujer con perro blanco. 1950, Tate.




Cuando te imagino semejante
a la luz que resplandece
el agua y la roca lucen su magia.

Te quisiera vivo,
luciendo los encantos
que se vierten a tu paso.
De mí,
solo queda la sabia voluntad
de seguir reconociéndote
a cada paso que doy.

Esta voz que adormece el dolor
que siento tan mío,
me llena como si fuese
a revivir de nuevo.

Y si de cualquier forma,
logro alejar los “cien años de soledad”
que te preceden,
reinventaré fielmente
el clamor que impulsa al soldado
a morir por su libertad.

Yo quisiera imaginarte,

cuando grita la aurora…

Pilar Molina