martes, 27 de mayo de 2014

INTENTARÉ RECORDAR, SI PUEDO.

                                     Cisnes que se reflejan como elefantes. Salvador Dalí. 1937.





Quise deshacer las trenzas del agua
al igual que un sueño llena
la mañana de aires fríos.

Quise estar ahí, a solas,
como luz que adorna a los niños
convirtiéndolos en cera
por propia voluntad.

Quise llenar noventa y nueve días
con máquinas de escribir
y anuncios comerciales,
creando así,
un ambiente literario
en el que poder convertirme
o convertirte de nuevo.

Quise entregar lentos sabores
al penúltimo fragmento,
pintando el lado más suave
de los melocotones
en un tono esmeralda.

Quise y no quise
convertir mis manos
en las ramas
que arañan tus cristales;
por aquello

de la noche y el frío.

 Pilar Molina

jueves, 15 de mayo de 2014

SOY SOLO LO QUE VEIS

                                                  Rafael Piedehierro Holguera. "Ellos".



Si observo cuando el espíritu duerme
descubro que tuve una juventud tímida,
heroica apenas.

Mi vida no es un poema
digno de ser escrito,
de ningún modo
perduraré en la memoria
de generaciones venideras.

Juego a existir
divirtiéndome en el mismo lugar
que nadie habita.
Sabes que me gusta distraerte
al término de una felicidad
esquiva y seca,
para que nunca,
vuelvas a empezar en mí.

Debo callarte,
mientras bostezo sin ganas
un par de viejas canciones.

¡Qué más puedo hacer
si la saliva se mezcla con el olor
a quirófano y gas!

Mi apariencia frente al mundo
desgastó la vanidad del mendigo,
del poeta,
de los holgazanes como yo.

Tengo una cama de hospital
y una enfermera que susurra
palabras en francés
cuando sin ganas, le toco el culo.
Esa es la recompensa
a lo que con tanto amor
convertí en sana costumbre.

En el penúltimo aliento,
espero no arrepentirme
de tanta puerta abierta,
de esa sabiduría que sin quererlo
fue pretendida.

Soy solo lo que veis,
un poeta cubierto de blancas flores

y rojos gusanos.

                                                       


                                                                       Pilar Molina

Mi agradecimiento al genial artista Rafael Piedehierro por prestarme una de sus geniales obras para mi poema. Abrazos compañero.

viernes, 9 de mayo de 2014

PUEDO QUERERTE Y TE QUIERO

                                         Beata Beatrix. D.G. Rossetti. Tate Britain. Londres. 1863.



Puedo quererte y te quiero.
No importan los horarios
ni la forma en que el día despierte.

Puedo quererte y te quiero.
A través de la costumbre
del invierno,
de la tierra,
de un verso derramado.

Puedo quererte y te quiero.
Porque dueles,
porque duelo,
porque eres tú, y no otra,
a la que he de querer
y por querer,
amor mío,
yo muero.


Pilar Molina.

miércoles, 7 de mayo de 2014

ADMIRO

                                  La condición humana. RENÉ MAGRITTE. Galería Nacional, Whasington.


Admiro la transparencia que emana tu aliento
mientras descansa pobre y de rodillas
en los abruptos cauces de un lecho suntuoso.

Sonámbulas bocas
muerden la frente del más puro estiércol,
sin saber que su impenetrable rostro de cristal
ya no precisa el escupido reflejo de los ríos.

La inmortal égida protegió su curtida piel
desplazando con avidez el trémulo vértigo
hacia fértiles rebaños de sólida multitud.

Nada existe si el culpable del desorden
esconde los frascos y el veneno
tras la corte celestial de los besos.

Hazme ahora más incansable y duro.
Retuerce sobre la palma de tus manos
el eco que reposa destruido
bajo la matriz del alquitranado cielo.

Convierte en sublimes
mis ridículos gestos de loco.
No temas amor mío,
es mi manera de danzar
sobre la ignorancia de todos ellos.

Pilar Molina


viernes, 2 de mayo de 2014

INCLUSO DE MÍ

                                  Eduard Munch. El atardecer en el paseo Karl Johann. 1892.


La ciudad me invitó
a convertir su curiosidad
en uno de mis cinco dedos.

Cada noche permanece
bajo control,
se hace amiga
de los tartamudos,
de los epilépticos,
incluso de mí.

Consigo vomitar una frase
sonriendo a la puta
de tacones baratos,
bebe Coca-Cola con pajita
tiene clase,
(quizá mañana
le dedique algún poema).

El rincón donde
me besa sin ganas
huele a plegaria,
-no te arrodilles-, le dije,
prefiero recordarnos
que la noche sabe a descanso.

El futuro no siente nada,
la palabra escrita
es una calle sin cloacas
envejecida por el roce
de una llave ausente
en su cerradura.

Y yo,
soy el loco que corre
tras este altar
en el que quizás,
pueda llegar
a sentirme libre.


Pilar Molina