miércoles, 2 de abril de 2014

NO QUISIERA PENSARTE

                              Rojo, blanco y marrón. MARK ROTHKO. Kuntsmuseum. Basilea, 1957.


Creciente y frío es el error
que apacienta nuestra tregua.

Para merecer un cántico de vida
he de conseguirte por entero,
mostrar que aún,
los hombres pueden llegar a morir
siendo niños.

Intentar dormirme
junto a lo que nunca duerme,
repetir tu nombre
hasta que las ganas se conviertan
en sencillo oficio,
esa es la única razón por la que vive
el último rincón del día.

Qué otra cosa si ya no vienes;
no quisiera pensarte, y sin embargo,
es la única posibilidad que tengo.

Otra vez es hoy
y de nuevo, me apresuro a jugar
con el aire envenenado.

Sin miedo a levantar el rumor
de lo que nunca duele,
un poeta logra escribir:
“Nunca se vivió un amor tan puro”.

Pilar Molina